El valor superior

Enviado por Naujoël el Mié, 09/01/2019 - 19:17
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Luc Viatour (lucnix.be)
Hombre de Vitruvio (Leonardo da Vinci) - Foto de Luc Viatour

El Pueblo español es el soberano de España, esto no es nada nuevo pero lo tomaremos como punto de partida para este artículo.

Que la soberanía nacional resida en el Pueblo español (art. 1.2 CE) significa, entre otras cosas, que:

  • España (sea lo que sea eso), está por debajo, es decir, subordinada a la voluntad del Pueblo español.
  • la bandera española, está por debajo.
  • el himno de España, está por debajo.
  • el Rey y la Corona, están por debajo.
  • el Gobierno y el Poder Ejecutivo, están por debajo.
  • el Poder Judicial, está por debajo.
  • el Ejercito y las Fuerzas de Seguridad del Estado, están por debajo.
  • la Economía y las Grandes Corporaciones Empresariales, están por debajo.
  • la Política y los Partidos Políticos, están por debajo.
  • el Periodismo y la Televisión, están por debajo.
  • el precio del alquiler de las viviendas, está por debajo.
  • ...

Sin embargo, el art. 1.2 CE tiene el valor del papel mojado si no hay forma de articular su ejecución, su puesta en práctica, y este es el punto en el que vamos a poner la atención en este artículo.

Hoy, el Pueblo español tan solo dispone de los procesos de referendum y elecciones para decidir sobre su futuro, pero por algún hechizo de la Santa Compaña, ni se cosulta mediante referendum al Pueblo español con la asiduidad necesaria, ni los resultados de los procesos electorales parecen señalar la voluntad del Pueblo español, a menos que el masoquismo esté tan extendido como para votar a un partido político condenado por participar en una trama corrupta. No lo creo, de modo que ¿Qué clase de hipnosis puede estar sufriendo el Pueblo español para no ser capaz de señalar su voluntad?

Ahora ya no cabe la escusa del temor de la vuelta del franquismo, los mismos generales del ejercito son hombres capitalistas que necesitan que la Economía siga como está, por el bien de su propio fondo de inversiones; ni el desconocimiento de lo que quiera que sea la Democracia que pudieran albergar nuestras generaciones pasadas, pues en 40 años de democracia ha habido tiempo para conocerla por los que todavía quedan vivos. Además, no hay duda de la madurez de la democracia española, sirva señalar, entre otros rasgos, a los independentistas, a los animalistas, o a los ultraderechistas, que no son sino muestras de la madurez de la democracia española que sigue los mismos designios del resto de democracias de su entorno.

Así, no queda más remedio que asumir que somos dueños de nuestro propio destino (le pese a quien le pese).

Ahora bien, ¿cuál es ese destino? ¿cuál es el destino del Pueblo español?

El destino, sea cual sea, será un hecho, una realidad, pero hasta que llegue ese día, deberíamos trazar unos objetivos.

¿Y cuáles deberían ser esos objetivos?¿Qué es lo que debería desear el Pueblo español?

Salvo que todavía le dure el hechizo de la Santa Compaña, el Pueblo español debería contestar lo siguiente: "Queremos una sociedad mejor".

Y ¿Qué es una sociedad mejor? Pues simplemente, es esa sociedad que se esfuerza en mejorar los aspectos que son importantes para los ciudadanos.

Es obvio que resultará fácil hacer una lista de los aspectos importantes de los ciudadanos, pero detengamonos a observar la otra parte de la sentencia: "es una sociedad que se esfuerza ...". Esto supone decir que esa sociedad está en movimiento, está activa, hace cosas,... De ningún modo cabe la posibilidad de que quien ostenta la soberanía de algo, sea un mero espectador de ese algo, pues a nivel práctico no tiene ningún valor. En otras palabras, si un dictador escribiera en alguna ley fundamental que la soberanía reside en el pueblo y luego no existiera modo de articularla, a nivel práctico, ese pueblo estaría sufriendo una dictadura.

Por tanto, llegamos a la clave del asunto: la Sociedad española ha de hacer algo (sea lo que sea ese algo).

Que la Sociedad española esté activa, se mueva y haga algo, supone que deben existir ciertas directrices que le permitan moverse en alguna dirección, pues de no existir tales directrices las fuerzas se contrarrestan y el movimiento es nulo.

Estas directrices son los valores, la escala de valores de la sociedad.

Pongamos algunos ejemplos. El periodismo debe informar, sobre esto no hay duda; y la violencia de género es un problema, sobre esto tampoco hay duda. Pero llegado el momento de informar de un caso de violencia de género, el medio informativo ha de decidir entre aprovecharse del poder de atracción de la temática y recrearse en su difusión para atraer audiencia, o simplemente informar del hecho durante el tiempo indispensable.

No debe ser bueno que una sociedad viva en su día a día con tanta violencia de género, sobre todo si se trata de los mismos casos una y otra vez en todos los medios de comunicación durante minutos y minutos ¿acaso no se estarán aprovechando los medios informativos de su poder de atracción para generar audiencia?¿no os parece que desde que los medios informativos se recrean en informarnos de casos de violencia de género ha habido un aumento de estos casos?

La Sociedad española podría hacer algo al respecto, por supuesto, pero también los medios informativos podrían hacerlo, y lo mejor de todo es que si ambos tuvieran la misma escala de valores, la Sociedad se dirigiría irremediablemente hacia un lugar mejor.

Todos tenemos alguna obligación al respecto, no podemos esperar que otros vengan a solucionar nuestros problemas. La Sociedad ha de hacer algo. Unos se lo explicarán a su tía, otros lo divulgarán en su grupo de Whatsapp, otros cambiarán de canal, o quizás otros salgan a la calle a manifestarse, pero debemos movernos.

Detengamonos un momento para introducir tres casos (a grandes rasgos) que usaremos para montar el rompecabezas:

  1. el caso Watergate provocó la dimisión del Presidente Nixon ¿Porqué?¿Cómo? Básicamente, Nixon estuvo negando su responsabilidad en el caso mientras pudo, una responsabilidad que quedaba probada con unas grabaciones hechas en el despacho oval y que se guardaban en la Casa Blanca. Nixon se negaba a facilitar las grabaciones pero los propios senadores republicanos (compañeros de partido de Nixon) obligaron al Presidente a entregar las grabaciones. El mismo día que entregó las grabaciones, Nixon dimitió.
  2. en Suiza se preguntó al Pueblo si aceptaría una paga vitalicia a cambio de robotizar todos los procesos de fabricación. El Pueblo suizo dijo que no, que prefería seguir trabajando.
  3. en Francia los "chalecos amarillos" han conseguido cambiar muchas cosas impuestas por el Gobierno de Macron.

Estos tan solo son tres ejemplos, de entre otros muchos, en donde la sociedad se ha movido en una misma dirección.

Resulta difícil creer que el Watergate hubiera tenido éxito en España, sin más cabe mencionar la petición de ordenadores que la Fiscalía realizó al Partido Popular y que se saldó con varios ordenadores desaparecidos y otros tantos discos duros borrados 35 veces.

También resulta difícil creer que una paga vitalicia disuadiera a la picaresca española.

Y por último, creo que coincidiremos todos en que todavía nos queda un largo camino hasta ser capaces de conseguir lo que han conseguido los "chalecos amarillos" en Francia.

Por tanto, queda claro que algo está mal y que hemos de hacer algo para cambiarlo, pero ¿el qué?¿Qué podemos hacer?

El Watergate no hubiera podido tener éxito si los senadores de Estados Unidos no hubieran tenido una escala de valores homogénea en la que "el bien público", "el bien de la Sociedad", "el bien común" no hubiera ocupado un nivel superior. Sirvan otros ejemplos más recientes en que miembros del Gobierno americano dimitieron por no estar de acuerdo con las formas de Trump. ¿A alguien se le ocurre pensar que un político español dimitiera por no estar de acuerdo con su Presidente? No lo he visto, ni creo que lo vea en lo que me queda de vida. Pero sin embargo todos sabemos que esa es la buena dirección, que los políticos han de ser honestos y priorizar los valores superiores, aún en perjuicio de sus propios intereses.

Así, la Sociedad española ha de forzar a que se cumpla su voluntad, penalizando a quien va en su contra.

En esta labor, los estudiantes de Derecho y juristas tenemos la obligación ética de divulgar los valores naturales de cualquier sociedad, del mismo modo que lo hicieran los filósofos griegos en la antigüedad. Hemos de formar a la sociedad, enseñar, y en fin, educar en unos valores cívicos hasta el punto de parecer imposible que se puedan aplicar otros. Y esto es lo que en definitiva ocurre en la "sociedad mejor" que todos andamos buscando. Debemos dirigirnos hacia una Sociedad más inteligente, más formada, capaz de discernir lo bueno de lo malo, el valor superior del valor inferior, el bien general del bien particular, y capaz, a su vez, de elegir lo correcto.

¿Seríamos capaces de encontrar hoy a un español que aplique preferentemente el bien general en detrimento del propio bien particular? No estoy seguro, pero creo que sería difícil encontrarlo.

Sin embargo, existen sociedades en donde aplicar el bien general es la forma predeterminada de vivir y convivir, por lo que no es algo imposible de alcanzar.

Pongamos otro ejemplo de Sociedad activa: estamos en año electoral, pronto habrá elecciones y podremos expresar nuestra voluntad. Pero, ¿estamos preparados para emitir un voto inteligente?¿cómo ha sido nuestro voto en las últimas elecciones?¿se ha basado en hechos fundados o solo en conjeturas?¿nos hemos guiado por las apariencias, quizás por el aspecto físico, por el discurso político?

Examinemos qué hicieron los políticos con nuestro voto durante la última legislatura.

Mi ciudad cambió de color político en las últimas elecciones, hoy gobierna "Compromís". Lo poco que conozco del anterior gobierno es que la alcaldesa encabezaba las procesiones con mantilla negra y poco más. El actual gobierno, entre otras cosas, creo una página de Facebook y una app para móvil, facilitando a la ciudadanía un modo ágil de comunicar sugerencias e incidencias. El resultado ha sido muy positivo, ya que los operarios del ayuntamiento pueden ir directos al problema. Os pongo varios ejemplos: 1) conozco casos en que se comunicó que se había fundido alguna bombilla del alumbrado público y al día siguiente se había solucionado; 2) este año las lluvias fueron abundantes y violentas, llegando a destrozar caminos, esto se comunicó al ayuntamiento y al día siguiente estuvieron los caminos otra vez habilitados; 3) mi ciudad tiene un problema con las cacas de perro, ya que algunos propietarios de perros son incívicos, mientras que tampoco parece ser la solución ir repartiendo multas con el talonario debajo del brazo, el ayuntamiento encontró la solución provisional de enviar a limpiadoras cuando recibe avisos al respecto.

En este caso, mi voto en las próximas elecciones será un voto fundado en los hechos, un voto justificado e inteligente. Pues bien, todos debemos hacer lo mismo, debemos comprobar qué hacen los que nos gobiernan y divulgarlo, y en estas cuestiones debemos aplicar el criterio del bien general. A nivel local o autonómico qué más da el color del que gobierne, lo que importa es que se demuestre buena fe y acciones por el bien común. No hemos de ser tan simples como para dejarnos llevar por la comodidad de lo tradicional, por eso que siempre hemos creído, hemos de ir y comprobarlo, y si no es como pensabamos, entonces cambiar nuestro criterio. Molestemos a los ayuntamientos, vayamos a preguntar, hagamos peticiones, demos ideas y sugerencias para ver qué es lo que hacen ellos, y si permanecen inmóviles castiguemoslos con nuestro voto, y entre tanto y tanto, no olvides divulgarlo.